domingo 20 de diciembre de 2009

Renovarse o morir

Es Navidad, y a estas fechas le acompañan siempre los propósitos de año nuevo. Algunos quieren adelgazar unos kilitos, otros ahorrar para conseguir lo que siempre han soñado (o sencillamente para sobrevivir a la que está cayendo) y los más generosos piden salud y paz para todo el mundo, como si de un discurso de Miss España se tratase. En definitiva, todos nos proponemos cada año cambiar, cambiarnos a nosotros mismos, nuestras vidas, lo que hacemos, lo que queremos hacer o lo que deberíamos hacer y no hacemos. La mayoría de nuestros propósitos suelen caer en el olvido un par de semanas después de la entrada del nuevo año, y aquellos que se prometían ir al gimnasio y ponerse en forma rezan porque aún queden sobras del roscón de reyes para poder relamer la bandeja.

Por esto siempre había pensado que los propósitos de fin de año eran tan útiles como los productos de la tele-tienda, pero ya no. Sin esas intenciones estaríamos abocados al fracaso más absoluto, porque sin nuevas intenciones, sin ganas de cambiar y de evolucionar no somos absolutamente nada. Bueno sí, somos plantas. Vamos, que este año toca renovarse o morir, sí o sí.

Por eso mi propósito de año nuevo es tener cuantos más propósitos mejor. Suelen decir ‘ten cuidado con lo que sueñas, que puede hacerse realidad’… se equivocan.

1 comentarios:

  1. pero para que ponerse propositos que no vas a cumplir????
    yo de todas formas como ya soy perfecta..no hace falta que intente mejorar xd!
    me parece muy bien carlos, a renovarse o a morir!!!!
    Amanda

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